Everything but temptation

septiembre 8, 2010

Las cicatrices del verano

Filed under: sentimientos, vida — Etiquetas: , , , , , , , , , , — mytemptation @ 8:18 pm

Se acabó, se acabó el verano, se acabó. A falta de recuerdos más palpables como las fotos de mi cámara que decidió dejar de funcionar el día antes de comienzo de mis vacaciones, tiro de marcas aún más vivas.

Me miro al espejo con ojos más rojos que de costumbre, entonces y ahora al recordar, será que aún cargan sal. La misma que inundaba mi mirada en largas jornadas de playa a la luz día, la misma que me descubrió esa luna mientras gozábamos de placeres prohibidos en la orilla del mar.

Observo mis manos, también rojas y medio peladas. Al parecer la tabla de surf, ésa que no veré en Madrid, quiso dejar también su huella a modo de esforzado aprendiz en aguas saladas. Es más, aún noto las manos ligeramente calientes, será que se cargaron de energía con el roce otros cuerpos.

A falta de distraerme en quitar la poca ropa que a unos y a otros nos sobraba preferí recorrer cuerpos y pieles ajenas con mis manos, sentir el calor de otros e intentar agarrarme a ello como si fuera a durar siempre. Claro que viendo mis manos ahora vacías está claro que todo quedó en una nube de verano… Así que gracias a los que conocí, a los reencuentre alguna vez en la lejanía y a los que no veré más. Lástima, ya sólo quedan mis manos apenas calientes, pasiones en forma de arañazos que pronto cicatrizarán y unos extraños ojos rojos y llorosos, y no porque carguen sal.

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septiembre 14, 2009

Adiós verano, adiós

Filed under: sentimientos — Etiquetas: , , , , , , , , — mytemptation @ 5:27 pm

Me despido del mar y su playa a punto de tomar el coche de regreso a Madrid. Mi cabeza da vueltas en busca de una palabra, un algo que pueda resumir el verano. De repente, fijo mi mirada en el suelo y encuentro la respuesta de otro… Es una caja de condones vacía, allí mismo en la acera. La caja es nueva, como recién estrenada, pero su contenido cero. Le tiro un par de fotos mientras algún viandante me mira extrañado.

caja condón

Aquí os dejo la imagen, me hubiera parecido un buen final de ser el mío. Sencillo, visual. Prosigo mi camino al tiempo que me resisto a hacer algo que seguro no debería, echar la mirada atrás. Ver por última vez todo aquello que me ha alejado de la rutina y ha llenado mis pulmones y mi cabeza de revitalizante oxígeno y relax. Está atardeciendo.

Me giro por un instante, y la imagen que me devuelve mi cerebro no es la que pensaba. Mi cabeza se llena de caras conocidas, noches y risas mientras que la retina de mis ojos se cubre de una espesa bruma. Puede que tenga que ver con que se me haya escapado alguna que otra lagrimilla… Hasta creo que he acabado con algún nuevo amigo, ains.

Acciono el mando del coche sin haber acabado de encontrar la palabra justa que sirva para resumir todos esos instantes. Aprovecho el ruido del motor al arrancar, para que nadie me oiga, y bisbiseo para mis adentros: adiós verano, adiós.

septiembre 8, 2009

Relato: luna de verano

Filed under: Relatos — Etiquetas: , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 8:00 pm

Allí estaba, recién llegado a la playa desde la gran capital. Al final no pudo ser hacerlo acompañado así que me llené de valor y, por primera vez en mi vida, me dispuse a disfrutar de mis vacaciones en soledad.

Oscurecía en una noche de verano por la que asomaba ya una enorme luna. Lo había escuchado en la radio del coche, la noche sería mágica. Así lo imaginé en mi lugar de acogida, un tranquilo pueblecito en el sur de la península.

Viejas leyendas harían de la playa a medianoche un lugar de reunión. Como todo tenía su precio, cabía la posibilidad de hacer realidad tus sueños por una noche a cambio de una mínima tarifa que el mar se cobraría. Pero ese precio no estaba claro pues dice la leyenda que algunos lo habían pagado con la vida.

besos

Arrastrado por el mito y mi necesidad de ver un mar, del que tanto tiempo había estado alejado, llegué hasta su orilla. Viejos y chavales disfrutaban de la puesta de sol en grupitos de los que me sentí extraño, tanto como la incipiente sensación que me comenzaba a envolver, la maldita soledad.

La noche invitaba a pasear. Yo mismo me vi iniciando un paseo que se convirtió en caminata. Llegado un momento me encontré ya lejos del griterío, solo el mar se interponía entre la luna y mi soledad. El reflejo blanco fundido sobre el agua se tornó en un seductor baile. Algo me arrastraba hacia el agua y me decía que era allí donde debía estar. Me quité la poca ropa que tenía y desnudo me dirigí con los brazos extendidos hacia el mar quien me envolvió con sus olas…

Nadie supo explicar cómo regresé a la orilla. Sólo diré que los paisanos del pueblo rodeaban, cual bicho extraño, mi cuerpo tumbado sobre la playa a la mañana siguiente. Hasta que alguien se atrevió a tantear con su bastón por si aún estuviera vivo. Y sí lo estaba, por lo demás no supe nada de mi ropa ni de los recuerdos de aquella noche, supongo que se los cobró el mar. Eso sí en mi mente quedó grabada una extraña sensación de placer mientras los dulces susurros de otra persona no paraban de repetirme: ‘abrázame, abrázame con más fuerza…’.

abril 20, 2009

El espejo

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , , , , — mytemptation @ 11:01 pm

 

Regreso de playas paradisíacas descansado. La arena ha relajado los pies a mi paso y algún grano se ha posado ya en Madrid a modo de recuerdo. El salitre pareciera no haber desaparecido aún y resurge de repente en mis labios.

relax

El sol se ha cruzado por todo mi cuerpo durante cuatro días seguidos y estoy más que bronceado. En este mismo instante visto de blanco para reforzar el contraste. Mañana repetiré en el trabajo, vestiré si cabe más de blanco, hasta los gayumbos serán blancos. Si por mí fuera olvidaría el cinto de oficinista esta semana y dejaría caer el pantalón hasta mis caderas para mostrar que algo tan bonito sólo lo puede ofrecer la naturaleza, sol y piel no he necesitado más.

Como todo lo bueno el bronceado será igual de efímero, así me ha dado por pensar mientras el contraste de unos ojos verdes con una tez morena me sonreían en el espejo. Era yo mismo. Sé que no durará mucho así que intentaré que no sólo mi espejo disfrute con ello. Confío en que me dure hasta el fin de semana…

marzo 31, 2009

Sólo en casa

Filed under: sentimientos, vida — Etiquetas: , , , , , , , , , , — mytemptation @ 8:59 am

Me descubro, de nuevo, abstraído ante mi pasado retratado sobre las estanterías. Yo que ni tengo cámara de fotos me vuelvo a asombrar ante la renovada necesidad de vestir las paredes de mi casa con fotos y cuadros, llenarlas de color. Tener la posibilidad de saborear el recuerdo tras mi mirada perdida en una noche cualquiera como la de hoy.

pisadas

Hace un año por estas fechas comencé a compartir casa conmigo mismo y vivir solo. Supongo que es una especie de aniversario que debiera celebrar, y lo que ha surgido es justo lo contrario recordar el pasado, echar la mirada atrás ante fotos impresas y las almacenadas en el portátil.

Me veo en la playa subido a una tabla de surf, me descubro sonriendo en lugares ya lejanos con gafas de sol, visto ropa que hace algún tiempo he desechado. Rememoro lo que tuve antes de recocijarme con lo que ahora tengo. Supongo que es nuestra naturaleza humana que siempre tiende a comparar. No renuncio a nada de lo que ahora tengo pero si hay que comparar diré que la tengo grande, la sensación de lo que he ido construyendo estos años, la impresión de que lo que está por venir es aún mejor y más grande.

Y por último, un nuevo descubrimiento de este año, el decidir con un no pues esta noche quería disfrutar de la relajante sensación de tener la cama para mí solo.

diciembre 21, 2008

Relato: Cuento de Navidad

Filed under: Relatos — Etiquetas: , , , , , , , , — mytemptation @ 11:40 am

Pasaba las tardes en la playa, los ratos prosteros del último rayo de sol. Esperaba recogida en su chal a pesar del calor mientras los niños disfrutaban en lontananza cerca de la orilla junto a los suyos. Los padres comenzaban a recoger sus cosas, los trastos infantiles desparramados junto a la sombrilla y a las toallas. Reunían todo, los vestían y se dirigían al coche o al hotel.

Ése era  la señal de salida en que aprovechaba para acercarse pausadamente con los huesos doloridos y cargados de reuma para rebuscar los restos que quedaban en la playa. Unas gafas de sol (los menos), una vieja pelota, un coche de esos de modelo o una pequeña muñeca (los más)… Los tiempos fueron cambiando, los juguetes se transformaron, y el made in china y el plástico tomaron el relevo…

automata

Pero las tardes eran idénticas y se repitieron a pesar del reuma y a pesar de los años. Acabada la temporada, los turistas retornaban a sus ciudades y sólo quedaban las enormes bolsas de juguetes recuperados que se acumulaban en su modesta casa. Lita los guardaba hasta una semana antes de la Navidad, cuando los cargaba en el coche de línea hasta la capital, salía de madrugada y regresaba muy anochecido. Las bolsas desaparecían rápidamente, la billetera se llenaba, pero muy poco.

Dos días antes de Navidad volvió con un atisbo de sonrisa en su piel arrugada y cuarteada de sol y de sal. Una persona de la capital le había prometido un dineral por un pequeño autómata, lo había descrito y ella lo había situado en algún lugar de la casa, lo recordaba en algún sitio. Para él representaba un objeto de especial recuerdo de su infancia, para ella poder pasar desahogados el día de Nochebuena, Año Nuevo, y todo un mes de necesidades. Y emocionada regresó a casa, removió las bolsas, todas patas arriba, y desesperada no lo halló.

Ya con poca esperanza se recostó a descansar sus viejos huesos en el viejo sofá junto a Melo al que veía saltar y corretear con algo entre las manos. – ¿Con qué juegas Melo -, preguntó. Y Melo mostró en sus manos orgulloso el autómata deseado, el mismo que el señor describiera emocionado. El que su desmemoria recordaba ahora haber entregado con todo el amor el día de su cumpleaños, aniversario también de aquel día trágico que cinco años atrás murieran sus padres en el incendio… Y las lágrimas corrieron por sus mejillas, emocinada en el recuerdo.

No pudo, no pudo robarlo de sus manos. Esa Nochebuena Lita se alimentó sólo del recuerdo, ésa y muchas otras noches. La sonrisa de Melo le llenó como no lo podía hacer ningún plato caliente. La misma con la que Melo le despidió en su lecho años más tarde contando, esta vez él, entre lágrimas historias en el recuerdo de aquel viejo juguete, de un viejo autómata…

diciembre 19, 2008

Amanece en Canarias

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 11:39 am

Es un nuevo día a dos mil kilómetros de la capital, los sonidos en el avión son pausados, suenan extraños, lejanos. Una miríada de estudiantes con un particular acento regresan a sus tierras.  Canarias más cerca, el Teide asoma a una isla de distancia. Y nos recogen nuevos viejos conocidos y nos sonríen viejos nuevos conocidos. Y es llegar y me siento como en mi casa, el relax suple al reloj, el aftersun al stress. Me descubren nuevas palabras: gofio, cholas, ñoños, guagua…

puesta

Te tratan de usted con cercanía, acariciando tus oídos. Serán días de ocio relleno de opíparos buffets y ron Areucas. Playas desnudas en paraísos nudistas. Olvidé mis gafas de sol, perdí el bañador y qué importa. Lograré lo que nunca he alcanzado verme desnudo entre dunas, fotografiar una puesta de sol, abrazar la luna en el fondo del mar.

Si el trabajo era un antiguo modo de tortura romana, unas merecidas vacaciones tienen que situarse muy cerca del paraíso. Os invito a recargar pilas y escapar, sonreír con una nueva luz y soñar, volver a ser nosotros mismos. Y que vuestros ojos lo vean, habrá fotos…

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