Everything but temptation

febrero 26, 2009

Luz de vida

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 10:45 pm

Será la experiencia del carnaval, será el buen tiempo que nos acompaña pero últimamente noto que la ropa se me suelta con más facilidad que de costumbre, será tu voz, será el licor, serán las luces de esta habitación, será el poder de una canción, … 

Creo que todo empezó hace un par de semanas en las rebajas. Me probé un vaquero que me quedaba como un guante y en el mismo instante de quitármelo perdió el botón. Era la señal que estaba esperando, decidí quedarme el pantalón y despreciar el botón.

Y ahora todo se junta, es esto del sol y las horas de luz que me animan a enseñar un poco más la rayita del gayumbo. Me siento florecer y la sabia se renueva en mí, agudiza mi vista y descubro belleza (y bellezones) a cada paso. Me sorprende el suave perfil de unos labios en la distancia. Mis verdes ojos se aclaran aún más, incluso mis oídos se sienten acariciados por algún que otro piropo…

Sonrío, busco sonreír a la primavera, a la vida. Madrid, he regresado y este finde salgo. Si lo que arriba describo me lo produce la claridad y la luz de la primavera, esperad a saber cómo me pone la noche… continuará.

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octubre 4, 2008

Viejos viajes

Filed under: sentimientos — Etiquetas: , , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 2:26 pm

El sol engañaba esta mañana y, por un momento, pareció despertar recuerdos del reciente veranito. Parecía que las terrazas fueran a estar esperándome y que bastaba con ponerme unos bermudas para completar la foto, pero fue efímero como lo es el bronceado ya desaparecido en nuestra piel o nuestros amores de verano. Ya sólo nos quedan las fotos y los recuerdos. Si a alguien aún no se ha enterado de que estuve en Florencia y la Toscana por extensión, nunca lo sabrá, es un tema quemado, y ya olvidado incluso por los que estuvimos allí.

O tal vez no, la chispa saltó porque hoy me han devuelto una guía de viaje de la Toscana y a modo de resorte su portada en grandes letras me ha inundado con un torrente de recuerdos. Tal y como sucede en la foto, de una bruma han comenzado a emerger recuerdos y en silencio me he sonreído mientras una sensación de placer ha cosquilleado en mis entrañas.

No me gusta esta vida de rutinas donde muchos de mis placeres se acumulan en viejos álbumes de fotos o más recientemente en forma de tarjeta de memoria de mi cámara digital, y que luego aparcaremos para siempre. Pero, al parecer, hoy he encontrado algo diferente que ha disparado esos recuerdos aunque haya sido por un instante.

Ahora la guía de viajes ya está en el estante junto a otras guías llenas de polvo. Sólo será hasta que alguien me pida que le preste una de ellas. Y en ese momento me acercaré a la estantería, toquetearé los lomos de los libros hasta encontrar el correcto. Y una vez allí disfrutaré de ese instante mágico de recuerdo aunque dure lo mismo que sacudirme la mano por el pantalón para deshacerme del viejo polvo acumulado en los libros. Lo dicho, aún estáis a tiempo para pedirme algún libro.

septiembre 15, 2008

Relato: el móvil y el sexo

Filed under: Relatos, sexo — Etiquetas: , , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 10:45 pm

Era festivo y casi la hora de comer, el día acompañaba y a pesar de estar en las postrimerías del verano aún el sol calentaba en el cogote, y a esas alturas del calendario eso estaba muuuuuy bien. Lo primero que dijo nada más sentarnos es que yo estaba muy guapo… cómo iba a poder salir algo mal un día que comenzaba así.

La rutina se había perdido hoy en descubrirle un nuevo sitio para comer o, tal vez, sólo ese detalle en la carta, no lo recuerdo pero al otro lado de mis ojos sólo encontraba sosiego y felicidad. El sitio del café también lo sugerí yo, un local de moda de la zona. El postre y la copita lo reservamos para casa, y de camino se repitieron las paradas y trasbordos, también nuevas confidencias.

Hacía semanas que decidiera desplazar la cama de mi rutina sexual y extenderlo a otros ámbitos domésticos, para empezar el comedor estaría bien… Corrieron los hielos y el vodka, y también las cortinas. Se deslizaron la ropa y el combinado por nuestra garganta. Era perfecto, el moreno de nuestros cuerpos identificaba hasta dónde habíamos dejado correr el sol este verano, y conformaba una curiosa foto de tostados y blancos.

Su móvil interrumpió la escena, el (poli)tono era el de una canción del verano que, por supuesto, desconocía. Se puso a bailar al ritmo, y descubrió para mí toda su esencia, esa que me hacía repetir cada fin de semana, el perfecto retrato de lo que buscaba y que había encontrado.

La segunda parte continuó ya en mi cama, había decidido desplazarla pero no desterrarla! Al recostarme me reencontré mi lugar favorito y placentero, el de las siestas. Y más pronto que tarde llegó el relax, el regusto de lo bien hecho que se mezcla con las palabras en la intimidad.

En algún momento todo cambió. De repente comenzaron los reproches por algo en lo que sin duda me equivocaba, corrió la ropa por sus extremidades y la sombra por detrás de la puerta, imposible ya de alcanzar. Los pensamientos se apelotonaron pero poco había ya que dialogar.

Mi llamada de móvil no estimularía esta vez de la misma manera a la persona que acababa de desear, cómo decirle que para mí el sexo no importaba que lo que de verdad valoraba era su persona y esa intimidad de después, bajo las sábanas…

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