Everything but temptation

abril 23, 2009

Mi dragón (el día de san Jorge)

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 9:59 pm

 

Dice la leyenda que vencí a un dragón y me premiaron con una damisela… Puede que al cabo del tiempo la historia se haya modificado algo, que a quien tenga que vencer sea a ese dragón (llamado tedio o rutina) para ganarme un príncipe del reino de Chueca rodeado de alcohol y copas este mismo finde, para qué esperar… Como buen caballero que se digne, al menos, lo intentaré.

 

tierno

 

Dice la leyenda que herido de muerte el dragón derramó su sangre y entonces brotó de ese lugar un rosal de hermosas flores y hojas… No confío en dejar en nadie ese halo tan mágico pero según el calendario hoy soy un santo, me comportaré como tal y me abstendré de calenturientos pensamientos.

Despreciaré por un día cualquier guiño o lance y hasta trataré de domesticar mi espada siempre dispuesta a ser desenvainada. Hoy como santo sólo puedo elegir entre un libro o una rosa. Creedme me siento afortunado pero, ains, me dejaría regalar lo que sea mientras fuera en forma de susurro al oído…

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enero 19, 2009

Mis momentos mágicos tienen nombre

Filed under: sentimientos — Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 11:01 pm

 

Hay muchos momentos mágicos cuando estás conociendo a alguien sobre todo si se entremezcla algún tipo de sentimiento. Para mí, el más importante, es ese momento en que se cruzan las miradas para que la otra persona pronuncie tu nombre por primera vez…

Yo lo asemejo a un cierto pudor, algo así como estar desnudo, pero donde rápidamente te visten esas sencillas letras que componen tu nombre para mostrarte ante la nueva persona. Personalmente, compartir mi nombre con alguien es decir ya mucho de mí… Cuántas veces nos sucede que surge en una conversación un nombre y rápidamente lo asociamos a un viejo amigo o enemigo, que esa simple palabra nos dice más, mucho más…

 letras

El finde lo hablaba con un conocido que irónicamente desconoce mi nombre. Lo digo en serio, esa primera vez me llamó ‘ojos’ (y desde entonces) pues es lo primero que quedó retratado en su retina. Son mis ojos verdes los que le sirven de recuerdo cada vez que nos comunicamos por el messenger o que mi voz suena por la línea de teléfono. Aún me acuerdo de aquella vez compartiendo cervezas en un bar, querer presentarme a alguien y decir eso mismo, ‘ojos’… Era la primera vez que me nombraba pero en ese primer instante no fui consciente de la situación. Salí al rescate con mi mano seguida de un atisbo de sonrisa para pronunciar yo mismo mi nombre: ‘soy ojos, encantado’…

Habría mucho más que contar, como esa persona que sigue clavadita en mi corazón, con la que hubo amor de verdad hace ya muchos, muchos años. Tal vez magnifique en ella recuerdos, pero si hay una cosa que permanece indeleble fue esa primera vez. Sigo recordando el lugar, lo que vestía, su olor y lo más importante, el momento que lo envolvía todo resumido en cinco letras pues … ésa fue la primera vez que dijo mi nombre, de sus labios salió un: Jorge.

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