Everything but temptation

agosto 8, 2009

Relato: el sexo perjudica seriamente a la salud

Filed under: Relatos — Etiquetas: , , , , , , , , , , — mytemptation @ 7:02 pm

Llegó el día de la confirmación oficial, la combinación de sexo y tabaco perjudicaba seriamente a la salud. Se decidió informar a los medios y a la ciudadanía un fin de semana para no generar un exceso de alarma. En un mes, los condones llevarían los mismos lemas que las cajetillas de tabaco nos tenían acostumbrados…

El estupor fue general pero siempre existió la sospecha. Los casos se habían multiplicado desde comienzos de siglo y las pruebas ahora resultaban más que evidentes. Se recomendó la sencilla regla de optar por uno o por otro, tabaco o sexo, sexo o tabaco.

malboro

Yo lo tuve claro desde el principio sexo, sexo, sexo. Es más, no llegué a probar el tabaco salvo unos pocos porros en la adolescencia a los que no sube sacar demasiada sustancia… Pero el lunes se presentaba terrible, para entonces sería evidente que la gente habría tomado una decisión. El humo de los cigarros por la calle llevaría a identificar a los valientes que habrían decido seguir adelante con su vicio y renunciar al otro. Las miradas se fijarían en bolsos y bolsillos para comprobar si contenían o no cajetilla. Si el bulto que asomaba era el del vicio, o era otro.

Chequeé en mi memoria, uno a uno, los nombres de mi chorvo-agenda para poder valorar los daños, y pronto me di cuenta de que más del setenta por ciento fumaba. Me dio tal bajón que casi pierdo el sentido. En la agenda había nombres irrenunciables de los que aún no sabía cómo me iba a poder privar. Fue tal el estado de nerviosismo que mi acompañante en la cama me sorprendió al alzar su voz: “Tranquilo, verás como todo se calma. ¿Un cigarrillo…???”.

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mayo 10, 2009

El cigarro de después

Filed under: sentimientos, vida — Etiquetas: , , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 5:56 pm

 

La película La Linterna Roja contiene una curiosa paradoja, de trama sencilla una joven se convierte en la cuarta esposa de la casa de un señor de la guerra. El señor decide diariamente dónde dormirá cada noche, iniciando así el rito de un masaje en los pies y encender las linternas, y una mayor atención por parte de los criados. Forzadas a competir entre ellas, las concubinas tratarán continuamente de ganarse la atención y el afecto del marido.

El detalle viene en el masaje. Cuando quedan fuera de la elección diaria de su marido, una extraña sensación recorre sus pies. Es el no-masaje que las impulsa a retorcer los pies (y seguro que algo más en el interior), es quedar fuera de ese rito preludio de placer (y poder).

humo

Desde que comparto noches con un fumador me he acostumbrado a ese (para mí) extraño rito del cigarro de después que además suele llevar por costumbre intercambiar algunas palabras… Entre susurros tras la pasión y frenesí me reconoce que alguna vez le han preguntado por el placer que significa ese cigarro de después, su respuesta ‘es un segundo éxtasis…’, tal vez exagerando pero le encuentro sentido.

Lo que desconoce es que mis poros, y mi yo, hemos asimilado ya una cierta dosis de nicotina en mi piel, que cuando lo veo fumar a diario rememoro escenas de placer y que cada uno de sus cigarros me ayuda a evocar lo que sucederá más tarde esa misma noche y otras que le seguirán.

Es ya de noche y la escena se repite, desconoce que cuando termine ese cigarro (que cree el último) querré más, y que a su éxtasis le va a tener que añadir un cuarto (el tercero lo pongo yo) y quién sabe si más porque ese humo me pone a mil y ahora mismo no paro de retorcer mis pies. Lo tengo claro, antes que retorcerme pongo solución al problema, allá voy.

febrero 18, 2009

Sin humos

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , — mytemptation @ 10:47 pm

 

iNDi-YoN creó un ’blog con humo’ hace mil visitas (felicidades!!!) y hoy se decide a dejarlo. Lo de los malos humos, me refiero… Desconocemos si ese icono con humo desaparecerá también de su blog o permanecerá entre todos a modo de recuerdo…

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Mi vida también está cargada de humo que representa cosas por hacer. También es bueno recordar que somos humanos y que de muchos de esos sueños y esfuerzos sólo quedarán las cenizas de proyectos que quemé por el camino, de otros apenas el humo disperso en el recuerdo de lo que no pudo ser.

Con el buen tiempo me estoy animando a nuevas aspiraciones vitales, unas resultarán otras quedarán en sólo eso, humo. Pero lo seguiré intentando y, mientras, sólo me cabe dar ánimos en lo suyo a otros… será porque ya me toca jubilar algún viejo artilugio y ponerlo en manos de otro… será porque nuestros ojos con la edad o la experiencia ven ya de otra manera y nuestras manos necesitan de otras cosas… será porque se acerca la primavera y nos desprendemos de cargas que nos daban calor por fuera pero no por dentro… me quiero liberar.

febrero 7, 2009

Relato: Amy

Filed under: Relatos — Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 2:51 pm

 

Dicen que recordar es volver a vivir, recupero un viejo relato de mi antiguo blog… 

La historia comienza en un chat. Él le habla a él, y él le responde a él.

Él quiere intimar, y él también.

Pronto acaba el encuentro, pronto quedan para una cita. Frente a frente, en un bar. Se encuentran incómodos y se descubren mirándose de lejos. Se reconocen enseguida no hay presentaciones, no hay besos. Apenas unas palabras balbuceadas.

Un territorio por descubrir, un territorio por conquistar. Al fondo del bar se dan mutua respuesta, hallan su paraíso, bastan dos sillas de madera en mal estado y una mesa llena de los retazos olvidados de otros, de conversaciones, de vida.

Un cigarro mal apagado aún lanza un hilo de humo. Se afanan por limpiar la mesa, dejarla vacía de tazas y copas. El cenicero se queda.

Se impacientan por hacer de ese espacio algo nuevo, algo que será suyo, íntimo, cálido. Tal vez, un inicio que poder dentro de unos años rememorar. Ahora, un par de cañas les separan, adiós a las frías teclas, al hielo digital, a la pantalla muda. Ahora hay vida, movimiento.

Él bebe una sin alcohol. Él abarca una jarra fría, muy fría, y siente cómo traspasa su piel, y congela su sudor, y paraliza su mano. Al parecer le alivia, suspira, llena de aire sus pulmones y en ese instante encuentra tranquilidad.

Él no sabe disimular, y desciende sus manos que traslucen sudor, y la camisa y todo su cuerpo.

Bajo la mesa no hay testigos, él las restriega contra sus jeans, él repiquetea encima. Continúan separados, ahora la frontera es menos. Tan sólo una mesa, un sencillo trozo de madera.

Él anhela estar juntos.

Él bisbesea, pareciera que sigue el ritmo de la música, que los nervios no lo dejan dar voz a su ansiedad, pero vence ese miedo.

La música del bar muere. Tras la pausa Amy resucita, lo inunda con su inconfundible voz.

Ahora sí, el movimiento es parejo. La mano asoma por encima de la mesa, se abre camino y tropieza con el paquete de tabaco. Lo toma, seguro de sí mismo mientras lo mira a él fijamente sin apartar la mirada, sabe lo que se trae entre manos- ¿Fumas? Inmediatamente, él se echa las manos a la cazadora se palpa, y al fin encuentra. Ofrece calor, fuego, y él recoge sus manos para contenerlo. Él recula, se sirve un cigarro y lo enciende.

Al fin, él exhaló quietud. Al fin, él respiró sosiego.

Esa misma noche él descubrió el poder erógeno del cuello, y él el dulce sabor del amor en forma de uno y mil besos.

Buen finde!!!

octubre 29, 2008

Relato: Poros

 

El perfil apuntaba y mis clicks disparaban… era un sitio más de contactos. No sería la primera vez ni tampoco la última. Estudiante, 21 años, sonreía en la foto mientras el humo de su cigarro dejaba entrever sus ojos claros… El mensaje manido: hola me gustaría conocerte te paso mi messenger@hotmail.com. Ahora esperar, puede que incluso respondiera el mismo día tal como había sucedido en tantas otras ocasiones…

La escena se repitió y nos conectamos, era por la tarde y me encontraba sentado cómodamente sobre mi cama, aunque podía percibir cómo los tres grandes espejos del armario me miraban con un aire sombrío… Y con razón, hacía semanas que no mostraban la pasión y el deseo de dos personas que acaban de conocerse y disfrutan del momento. Gozando de sus cuerpos desnudos, recociéndose en los espejos, fantaseando con lo posible y lo mediato.

Reconozco que en esas ocasiones la temperatura del lugar ascendía, mis poros se abrían y dejaban escapar todas esas hormonas acumuladas a lo largo de semanas de abstinencia. Los espejos eran mi segunda piel y rápidamente advertían la situación. Los tenía enseñados, pues comenzaban a reconocer ese calor del momento y a mostrarse diferentes, sólo entonces era cuando los chorretones de vapor condensado empezaban a correr con fuerza hacia abajo. En ocasiones, el placer era tal que dudaba si perdía, por un instante, la visión o eran ellos los que me ayudaban a dibujar mi reflejo en éxtasis, rodeado de pasiones correspondidas, calores mutuos y sudores intercambiados.

Distraído en mis más íntimos pensamientos daba ya respuesta a mi nueva presa sobre el teclado. Aunque me consideraba del montón ganaba en las distancias cortas…incluso las virtuales. Lanzaba mis anzuelos y si picaban les atrapaba sin dejarlos escapar con dobles sentidos, dando vueltas al mismo tema hasta que lograba lo sexual, el deseo… Y de lo virtual a lo carnal un paso mi número de móvil, un lugar, una hora.

Había que apurar la situación, ya habíamos tratado lo sexual en un par de frasecitas pero era el momento de dejar huella y tomar un tema del que ya no le dejaría escapar. Volví a mirar su foto y lo tuve claro:

‘fumas mucho?…’

Del messenger saltó un ‘sí’ rápido pero la maquinita indicaba que iba a decir algo más, llevó unos instantes y de repente ‘fumas porros?’. Era mi oportunidad, mis dedos sin dudarlo saltaron rápidamente ‘quieres quedar?…’. De nuevo la espera ‘para fumar porros?’, ‘sí, claro…’ para eso, para lo otro y lo de más allá, todo ello se amontonó en mi cabeza…

Esta vez mis poros se adelantaron a su respuesta y dejaron escapar una gotita sobre mi frente, la dejé deslizarse pues en ese instante obtuve lo que buscaba ‘vale, pero con una condición’, sólo acerté a decir ‘dime…’, ‘que te hayas hecho una paja antes’. ‘Hecho…’. Lo di por hecho, todo: la paja, el conocernos, los espejos, mis hormonas liberadas, mi pasión y el sexo…

Chic@s siento dejaros con la boca abierta, como en la foto, pero mañana continuará.

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