Everything but temptation

septiembre 17, 2017

Relato: AQUEL JARRÓN OLVIDADO

Filed under: Relatos, sentimientos, vida, whatsapp — mytemptation @ 8:28 pm

Es más de medianoche, un domingo de otoño y el whatsapp anuncia tu “ola…”.
Hoy querría que fuera diferente un “Cómo estás hoy…” porque me atrevería, hoy sí, a responder con franqueza…

roto
Me siento como uno de esos regalos antiguos que hicieron toda la ilusión porque eran esperados, aún más, deseados pero pasado el tiempo sencillamente estaban ahí, seguían sin más.
Comenzaba a acumular polvo, incluso había que desplazarlo/me, alejarme del centro de nuestras vidas mutuas, de nuestro centro vital. (Un día había sido un golpecito y me alejaba solo un poco.)
Había perdido luz y brillo por el uso y el desgaste natural de las cosas. (Otro día un manotazo y me desenfocaba.)
Estaba desportillado, pequeños trocitos de mí habían caído al suelo. (Pisoteado primero y luego barrido por el tiempo, mezclado y olvidado entre muchos otros.)
Las señales eran evidentes pero solo para el que quisiera mirar, ver más allá. Yo mismo miope, me autoengañaba. Ya no éramos los mismos.
Buscaba respuestas y bastaba con una sola palabra, era el jarrón. Aquel que entró en nuestras vidas hasta con flores, que embriagó todos nuestros sentidos y evocó intensos momentos. Pero el tiempo que lo arrasa todo olvidó que sin savia la flor se apaga, lo verde se marchita y lo que queda se aleja y desenfoca primero, y por último se pisotea y olvida. Era… aquel jarrón olvidado.

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diciembre 13, 2010

septiembre 8, 2010

Las cicatrices del verano

Filed under: sentimientos, vida — Etiquetas: , , , , , , , , , , — mytemptation @ 8:18 pm

Se acabó, se acabó el verano, se acabó. A falta de recuerdos más palpables como las fotos de mi cámara que decidió dejar de funcionar el día antes de comienzo de mis vacaciones, tiro de marcas aún más vivas.

Me miro al espejo con ojos más rojos que de costumbre, entonces y ahora al recordar, será que aún cargan sal. La misma que inundaba mi mirada en largas jornadas de playa a la luz día, la misma que me descubrió esa luna mientras gozábamos de placeres prohibidos en la orilla del mar.

Observo mis manos, también rojas y medio peladas. Al parecer la tabla de surf, ésa que no veré en Madrid, quiso dejar también su huella a modo de esforzado aprendiz en aguas saladas. Es más, aún noto las manos ligeramente calientes, será que se cargaron de energía con el roce otros cuerpos.

A falta de distraerme en quitar la poca ropa que a unos y a otros nos sobraba preferí recorrer cuerpos y pieles ajenas con mis manos, sentir el calor de otros e intentar agarrarme a ello como si fuera a durar siempre. Claro que viendo mis manos ahora vacías está claro que todo quedó en una nube de verano… Así que gracias a los que conocí, a los reencuentre alguna vez en la lejanía y a los que no veré más. Lástima, ya sólo quedan mis manos apenas calientes, pasiones en forma de arañazos que pronto cicatrizarán y unos extraños ojos rojos y llorosos, y no porque carguen sal.

septiembre 4, 2010

Primeras impresiones

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , , , — mytemptation @ 5:00 pm

A veces la vida nos sorprende con una cita a ciegas, con el típico amigo de un amigo que nos presentan en el momento más inesperado, con una copa de más y alguien que tropieza en nuestro camino (¿o seré yo quien tropiezo?)… para todos estos caso las primeras impresiones pesan, y cómo.

Impresiones son esas cuatro palabras que intercambiamos pero también esa frase que nos callamos. Es esa sonrisa forzada por impresionar que lo único que nos deja es cara de tontos. Es ese día en que no nos preocupamos por afeitarnos cuando lo que sólo queremos es que quien ahora nos mira estuviera rozando (y retozando) con nuestra mejilla…

Nadie conoce la mezcla exacta para que esa primera impresión se convierta en un reflejo de lo que somos, y que ese espejo resulte en algo atractivo para otros. Que podamos llegar a conectar y, quién sabe, que resulte en algo más.

Y resulta que es sábado, y que me estoy afeitando, y que saldré buscando sonreír a la vida.

Será que esta vez busco no meter la pata con esas primeras impresiones y palabras.

Será que las respuestas siempre quedan sin voz en mi mirada.

Será que quiero que alguien me roce con su mano.

Será que quiero más, que retocen y que para ello estoy dispuesto incluso a poner las dos mejillas si hace falta.

julio 18, 2010

La prueba del algodón: the marshmallow test

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , — mytemptation @ 1:04 pm

Todos hemos practicado la típica quedada en la que se invita a alguien a ver una peli a solas cuando el propósito es otro bien distinto: atraer a alguien a tu terreno cuanto más próximo a tu cama o sofá mejor.

De no aguantar a que llegue tan siquiera el título de la peli dejaría a las claras lo que buscábamos, acción, y no precisamente en la pantalla. Vamos que somos de los que nos dejamos llevar por el típico calentón.

Aunque existe otra alternativa. La de la compañía de alguien más que agradable, su cercanía, el leve contacto con su piel acurrucados en un sofá, en una palabra el calor del otro durante una hora y pico. Es seguro que al final de la peli un simple beso sepa distinto, que nos sepa a mucho…

En los años sesenta un grupo de científicos hizo un experimento con niños de cuatro años. Se les presentaba una apetitosa golosina frente a sus narices junto al siguiente reto. ‘Te dejo a solas, si a mi vuelta (20 minutos) la golosina sigue ahí te premiaré con otra’. Lo que sucede durante esos veinte minutos lo podéis apreciar en el vídeo, sufrimiento.

Los científicos fueron más allá, y siguieron las vidas de los niños hasta la adolescencia para argumentar que aquéllos que supieron esperar demostraban mejor inteligencia emocional, mejores habilidades sociales, mayor tolerancia a la frustración… Vamos que el saber esperar tiene sus frutos y puede que diga mucho de nosotros mismos.

Parece que estamos olvidando eso de ‘saber esperar’ que vamos a lo mediato, a lo impulsivo. Que olvidamos que se puede disfrutar con lo sencillo. Yo mismo me puse a prueba el finde pasado. Esperé (y desperé) pero sin duda el beso con el que cerramos la peli fue de película, y también lo que hubo después…

abril 29, 2010

Me pica, doctor…

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , , , , — mytemptation @ 9:50 pm

En la consulta del médico un amigo mío recibe tres posibles causas para la extraña irritación que sufre en la piel. El doctor tras relatar las dos primeras deja caer que la tercera sería por haber mantenido relaciones sexuales. Mi amigo entre risas dice ‘doctor, podemos descartar la tercera…’. Pasa que mi colega no mojaba en meses así que el no follar le sirvió para dar con un rápido diagnóstico. Quién iba a pensar que algo así fuera bueno para la salud…

Otro amigo no paraba de rascarse y sucedió que la picazón era realmente sarna y se lo había pasado un follamigo. Nada grave, hasta creo que el rascar le daba cierto gustirrinín.

Cuento todo esto porque lo que de verdad a mí me sucede es que ando a dos velas y no paro de rascarme al mismo tiempo. Y ateniéndome a los hechos ya dudo que nadie me haya pasado la sarna. El caso es que ni a mí me da gustirrinín el rasca-rasca ni el sábado, sabadete lo acabo con la famosa rima. Creo que estoy por ir al médico pero ya dudo de que sea una cosa que me puedan recetar. Puta vida, una solución quiero….

abril 19, 2010

The widow’s corridor

Filed under: sentimientos, vida — Etiquetas: , , , , , , , , — mytemptation @ 9:56 pm

La primera vez (y única) que viajé a EE.UU. fui a parar a un pequeño pueblo que fue ballenero en tiempos pretéritos. Parte de las casas eran esas típicas de madera rodeadas de amplios jardines y enfrentadas al mar. La curiosidad es que los tejados no eran tales, un largo pasillo hacía las veces de techado: the widow’s corridor. O lo que es lo mismo el pasillo de de las viudas.

Más realidad que ficción las mujeres de los pescadores pasaban (y paseaban) sus días a la espera de sus maridos en la cima de sus casas. Oteando si el horizonte se rompía en forma de barco al final de la temporada de pesca que coincidía con el invierno y el mal tiempo. Los barcos iban arribando al tiempo que las mujeres descendían de sus elevados corredores para bajar al puerto y recibir a sus amados. Ya no desgastarían más su calzado ni la sufrida madera del widow’s corridor hasta la siguiente temporada. El número de mujeres en lo alto se iba reduciendo a medida que el invierno se aproximaba. Sólo un puñado de ellas se quedaban a pasear los fríos días en una espera que se haría eterna, esa vez los suyos no regresarían…

Desde pequeño recorro mi casa cuando estoy nervioso. A solas doy vueltas y vueltas a mi estrecho habitáculo mientras mi cabeza gira más y más tratando de arreglar lo que no podemos llamar sino vida. Mi vida, esa misma que veo gris en días de lluvia. La misma que espera algo grande en forma de ser amado. La misma que me escupe con fuerza a la espera de alguien que ya no regresará…

marzo 19, 2010

Las pupas y el médico

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , — mytemptation @ 10:58 pm

Hará unos años el alcalde de mi ciudad natal necesitó en Navidad de varios puntos en la mano tras intentar abrir una lata de almejas. Bueno, eso es lo que trascendió. De ahí a donde hubiera metido la mano va un largo trecho que quedó en el imaginario popular…

En mi caso sucede que desde que ando entre sábanas con un estudiante de medicina los males se me juntan. Necesito de su presencia ante cualquier insignificante escozor. Ains, ayer mismo cocineando me corté ligeramente el dedito, y claro pues llamé de urgencias a su teléfono particular para que viniera sin falta a auscultarme…

Esta misma mañana calenté de más mi taza del desayuno y me he quemado, así que a pasar por consulta: revisión completa!! Y es que no sano, ni salgo de un mal para tener otros tantos amenazando mi salud. Yo le echo la culpa a la primavera que me pone torpe, o tontorrón que ya ni sé.

El proceso de revisión es siempre el mismo. Me sonríe cuando le muestro mi nueva dolencia. Posa sus manos sobre la zona afectada y lo que hace luego me lo voy a saltar pero es todo muy-muy sano. Y aquí ando con ganas de repetir, así que he pensado que me voy a poner, por ejemplo, a limpiar unos mejillones que con un poco de mala suerte… weno ya os contaré cómo acaba la historia 😉

febrero 21, 2010

Pon un romántico…

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , — mytemptation @ 9:58 pm

Unos se conforman con poner un consolador en sus vidas, otros necesitamos esas vibraciones en forma de caricias y calor de otra manera. El caso es no estar nunca satisfechos con lo que uno tiene más a mano…

Estoy de vuelta de unos desenfrenados carnavales canarios. La gente ligera de ropa, las ganas de divertirse y el alcohol, todo mezclado en su justa medida lo convierten en un paraíso del vicio. Un vicio sano, en todo caso. Ése que te hace alargar tus dedos más de la cuenta entre el gentío para tocarse y dejarse tocar, que dispara los sentidos (y no sólo los sentidos) que invita a juntarse y a perder la ropa, la poca que queda.

Es una moderna danza tribal a ritmo de sonidos electrónicos donde todos llevamos la máscara de quien no somos. Mientras, multitud de manos que no son las tuyas se van apoderando de tu cuerpo. Prueban a intentar saciar su sed hasta dar con las elegidas que te acercarán aún más al paraíso. La noche se tornará en perversión, y la perversión en sexo, mucho sexo. Al día siguiente más de lo mismo salvo que serán otras manos.

Uno despierta del sueño (y de la resaca) una semana después para darse cuenta de que la vida no es sólo eso, o debería decir sexo. Recién llegado a Madrid, ya de bruces contra la realidad/rutina ansío bajarme una peli romántica, solo por sentir que unas manos rozan mi corazoncito. Sólo por saber que esas mismas manos estarán de nuevo ahí al día siguiente, y al otro, y al otro. Lo dicho el caso es no estar nunca satisfechos con lo que se tiene más a mano…

enero 14, 2010

El consolador de mi mesilla…

Filed under: vida — Etiquetas: , , , , , , , , — mytemptation @ 8:37 pm

No sé, no sé qué tiene esto de empezar los años que siempre queremos verlo  acompañado de un halo purificador en forma de promesillas que gustamos de hacer con la boca muy grande: ‘pongo a dios por testigo de que …”. Es ese rito de iniciación que se consuma con las cenizas de fin de año. Una orgía de excesos que ya tenemos olvidado un par de semanas después.

También es cierto que para nuestros adentros nos prometemos cosas menos confesables o directamente nos tiramos el rollo. Como mi amiga: ‘prometo dejar de usar el consolador, éste es va a ser el año de una buena tranca…’. Ya sabéis prometo, y prometo hasta, que otra vez caigo, y me lo meto (el aparato como en este caso).

Hace unos días ayudaba a un amigo en la compra de los muebles para su nuevo piso. El paseo por Ikea nos llevó modernos modelos de mesilla de noche. Mi amigo cubicaba con sus manos sobre el aire e ingenuo yo pensaba que era para hacer idea de los espacios y limitaciones. Algo había de cierto pues en ese instante me confiesa que ese modelo no era los suficientemente grande para que cupiera su consolador…

Abramos pues los ojos porque el qué elijamos para acompañarnos noche tras noche importa. Así que a mí mismo me ha dado por detener la mirada en mi mesilla de noche y qué contiene. Y lo que abunda es una enorme pila de pañuelos de papel a modo de consolador. Elegí eso mismo en su momento y creedme ahí cabe toda mi vida, lo mismo sostiene una lagrimilla que algún fruido corporal…

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