Everything but temptation

enero 11, 2009

El día después de la nieve y las noches con chicos

Filed under: sentimientos, vida — Etiquetas: , , , , , , , , , — mytemptation @ 10:16 am

 

Cuando era pequeño en el frío (y húmedo) Valladolid mi hermano y yo esperábamos a que nos vistieran en sintonía para salir, al momento la calle nos veía envueltos en capas y capas, gorro y orejeras incluidos. De llover el modelo de invierno se complementaba con unas botas de agua. Era entonces cuando se nos llenaban los ojos de un brillo especial y mi entusiasmo por salir se disparaba porque sabía exactamente lo que iba a suceder en el preciso instante que pisara la calle… Lo primero que había que hacer era buscar el charco, las botas eran pasaporte para la diversión, la excusa perfecta para chapotear…

Como si fuésemos animales adiestrados teníamos que comprobar la efectividad del material, las botas hacían su función pero la excitación era tal que al poco tiempo el agua salpicaba ya a toda mi ropa y se introducía sin saber muy bien cómo en la propia bota. La historia acaba siempre igual, mi madre se enfadaba con nosotros, retornábamos al hogar y nos desnudaba pues extrañamente hasta los calzoncillos estaban mojados… Para entonces yo ya era feliz con la naturaleza porque me había llevado conmigo algo que ella nos había entregado el don de la lluvia (sucia).

nieve

Las historias con la nieve son diferentes el primer día es el más que divertido, el tacto de la nieve recién caída que proporciona ese extraño frío calor en las manos… al día siguiente hay hielo e intencionadamente o por descuido acabas siempre en el suelo… un día después tras la nevada las calles están pobladas de una extraña mezcla gris que ni es recuerdo de lo que fue, un invierno o un día de navidad blancos.

Anoche lo hablaba con un amigo, yo soy una persona (creo) de comportamientos sencillos a la hora de buscar relaciones: quiero esto para esta noche, lo busco y lo tengo… Él me mostraba los fallos en mi simplicidad, ¿y si queremos algo más? Entonces mi teoría se queda corta, qué nos queda el día siguiente y el de después. Todo se convierte en una mezcla extraña que embadurna nuestra cabeza de negros y grises, y lo hacen una masa intratable. El orden natural de las cosas en mis noches se repite: excitación (cuerpo), hostia contra la realidad (mente) y masa sucia y gris (mi cabeza confundida), por este orden…

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11 comentarios »

  1. Cuando era pequeña,en el frío y (humedo)Madrid no pisé nunca una belleza tan especial como una pradera completamente blanca (nevada)y asomando unas discretas lápidas verticales.Ayer lo hice.Y al agacharme y tocar con mis manos ese extraño frío calor que produce la nieve recien caida aparecía el nombre de un ser muy querido.Quiero reir por la nieve y quiero buscar algo más detrás de la simplicidad de una lápida. No hay cuerpo…no hay mente…sólo la belleza que quiero recordar en mi cabeza.

    Comentario por winnie — enero 11, 2009 @ 11:38 am

  2. Eso me pasaba a mí también cuando vivía en Segovia y en Trondheim, también recuerdo que en Oporto huíamos de las tormentas y de la implacable humedad que congelaba hasta los huesos y nos ibamos a un lugar cerca de la frontera con Galicia que se tiraba gran parte del otoño y casi todo el invierno nevado. Y ahora estoy volviendo a disfrutar de la nieve que de eso en Jaca andamos sobrados.

    Comentario por Reikjavik — enero 11, 2009 @ 12:38 pm

  3. La nieve en las montañas si que me resulta reconfortante y apaciguadora incluso, pero la nieve en las praderas… El otro día, viajando en tren y viendo que todo el paisaje hasta el horizonte estaba blanco, aquello me recordaba más a un desierto; no me gustó.

    Comentario por Tarn — enero 11, 2009 @ 1:42 pm

  4. haha! xD
    la solucion es no buscar nada mas 😀
    enoncs solo quedara la excitacion… haha!
    LOL
    XOXO

    Comentario por jimbito — enero 11, 2009 @ 1:45 pm

  5. Mi infancia carente de recuerdos de la nieve ni de chapoteos en charcos es muy triste T_T

    Comentario por Adrián C — enero 11, 2009 @ 1:55 pm

  6. Hola, gracias por pasarte por mi blog.

    Qué bonitos recuerdos los de la infancia, yo también recuerdo haber chapoteado en algún charco y jugado con la nieve. Lo que nos gusta mancharnos jeje.

    Lo de si queremos algo más: Eso viene solo, es casi mejor no ir a buscarlo. Si lo buscas se te escapa, es mejor relaccionarse con gente y que venga por si mismo, encontrarlo así con naturalidad.

    Un blog muy bonito e interesante, seguro que me engancho.

    Bexo.

    Comentario por lindabayo — enero 11, 2009 @ 2:02 pm

  7. bueno, la simpleza se puede canalizar en un “let it be” no?

    que sea lo que sea, ya que si vas descubriendo y canalizando tu deseo, conforme quieras más, lo irás descubriendo

    (parece mentira yo defendiendo las causas sencillas, con lo rallao de la vida que soy)

    y para que no quede un comentario demasiado profundo (que no tengo cuerpo) añadiré algo soez en plan “y todo está relacionado con mojar los calzoncillos” 😛

    besos

    Comentario por crispín — enero 11, 2009 @ 3:02 pm

  8. En el recuerdo se queda el campo de nieve blanca. Olvidamos pronto el cúmulo de charcos grises y marrones que no nos permiten disfrutar.

    Comentario por Stultifer — enero 11, 2009 @ 3:25 pm

  9. Yo no suelo salir de casa los días de nieve: soy un chico friolero y no me gusta nada el invierno, soy de playa y calor, fuego y pasión. No soporto el frío, y la nieve, aunque sea preciosa, me congela el cuerpo, el alma y todo lo demás, por lo que prefiero quedarme en casita…

    Yo últimamente apago mi mente cuando estoy con hombres, prefiero disfrutar del momento, dejar que el cuerpo fluya y convertir esas noches acompañadas en noches de efervescencia y deseo, aunque tras la eyaculación sufro un apagón y es cuando la mente se despierta y no soy capaz de hacer nada más que dormir.

    Y no sé cómo te lo montas, que siempre me encantan tus posts y aunque no sean directamente eróticos, lo erotizas todo sutilmente jajaja

    Besos!
    PD: lo siento por no haber podido pasarme anoche a veros a todos de fiesta, otra vez será!

    Comentario por Adrien Evans — enero 11, 2009 @ 4:47 pm

  10. O sea que has vivido en valladolid… que cerquita de aquí…

    No acabo de pillar exactamente lo que quieres decir. Buscas algo, dices que lo encuentras… pero me da que lo que en el fondo pasa… es que no buscas lo que crees, y por tanto, no encuentras nada de lo que necesitas.

    No sé.

    besos.

    Comentario por tatojimi — enero 11, 2009 @ 8:24 pm

  11. muy bien ilustrado, sí señor
    yo este año pienso comprarme unas katiuskas para pisar todos los charcos que tengo atrasados

    Comentario por ana — enero 12, 2009 @ 7:01 am


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