Nunca olvidaré esa primera sensación, en lo íntimo. Nos habíamos conocido esa misma noche, y ya entonces decidimos compartirla en la cama. Pero desde el primer instante todo fue distinto, las connotaciones sexuales desaparecieron para dejar paso a lo que muchos llaman y pocos experimentan… hacer el amor.
Era la forma de rozar con sus yemas cada centímetro de mi piel, era ese ligero temblor que precedió a la penetración, era su mirada extasiada de placer que sólo a mí me dedicaba, eran esos movimientos pausados pero constantes que nos llevaron a lo más alto, era esa sensación de querer atrapar ese instante… Recuerdo el momento de después en que todo quedó en calma y el instante envuelto en un par de palabras, abrázame fuerte.

Dicen que hay experiencias que sólo se gozan una sola vez en la vida, un instante que para cuando nos queremos dar cuenta está ya lejos del alcance de nuestras manos y que sólo quedará en nuestra memoria. Aquí lo he querido inmortalizar con un puñado de detalles, con una palabra por cada vez que mi corazón palpitó aún más fuerte. Aquella misma noche entreabrí los ojos para comprobar que no se trataba de un sueño y que de verdad abrazaba lo que mi deseo anhelaba, era un 27 de agosto.
El próximo 27 de agosto, a medianoche, al mirar al cielo observaremos que el planeta Marte será la estrella más brillante en el cielo, será tan grande como la luna llena. Será como si la Tierra tuviera dos lunas. Está previsto que la próxima vez que este acontecimiento se produzca sea en el año 2287.






