La pregunta puede parecer obvia pero lo que de verdad aporta información es la respuesta, incluso la no-respuesta: si lo tienes que pensar es que es hace demasiado tiempo…
Algo así me pasa a mí, que lo tuve que pensar y claro pues que hace demasiado. Que quede claro que demasiado tiempo pueden ser un mes para uno o hace unas horas para otro. Ains, lo peor es que también lo han notado en la oficina y el lunes hice currar a los míos de otra manera, y así me lo hicieron saber… al final de la jornada.

Esto de compartir la intimidad sexual con determinados compañeros en el centro de trabajo arroja igualmente numerosas cuestiones pues si follo yo feliz, y todos los que me rodean, si no pues a joderse todos y a currar como cabrones.
Será verdad que mi humor y todo mi yo cambia pero, a veces, las circunstancias del fin de semana le impiden completarlo a uno como de verdad quisiera, y surgen estos roces. En fin, que lo he comentado con mi pareja y, al menos, en esa parte contribuiré a un mejor ambiente laboral, que sepáis que me voy a esforzar (y mucho)… lo que sea por el bienestar de la empresa.
Regreso de playas paradisíacas descansado. La arena ha relajado los pies a mi paso y algún grano se ha posado ya en Madrid a modo de recuerdo. El salitre pareciera no haber desaparecido aún y resurge de repente en mis labios.

El sol se ha cruzado por todo mi cuerpo durante cuatro días seguidos y estoy más que bronceado. En este mismo instante visto de blanco para reforzar el contraste. Mañana repetiré en el trabajo, vestiré si cabe más de blanco, hasta los gayumbos serán blancos. Si por mí fuera olvidaría el cinto de oficinista esta semana y dejaría caer el pantalón hasta mis caderas para mostrar que algo tan bonito sólo lo puede ofrecer la naturaleza, sol y piel no he necesitado más.
Como todo lo bueno el bronceado será igual de efímero, así me ha dado por pensar mientras el contraste de unos ojos verdes con una tez morena me sonreían en el espejo. Era yo mismo. Sé que no durará mucho así que intentaré que no sólo mi espejo disfrute con ello. Confío en que me dure hasta el fin de semana…
Me fascina la naturaleza humana, particularmente la de los hombres y su adicción al aparato. Me explico, entro a un baño y veo a un tipo que está al móvil mientras con la otra mano dirige su instrumento (dispara). Parece satisfecho en una de las pocas ocasiones en que los hombres podemos hacer (y bien) dos cosas a la vez.
Me pongo yo mismo a lo que había ido al baño, y en ese instante suena el móvil con su vibrador… Me lo pienso, ¿qué hago?, ¿podría ser capaz de hacer esas dos cosas?… Al final se quedó en llamada perdida. Sí, quise intentarlo pero me empecé a contonear por lo ajustado de los vaqueros y digamos que mi disparo salió por la culata.

Pero hay más… Según una encuesta, uno de cada diez holandeses responde a su móvil mientras practica sexo. Esto ensancha si cabe más, las capacidades de los hombres!!! Podemos estar haciendo una cosa (o intentándolo) y saltar nuestro móvil e intentar quedar bien con las dos cosas que tenemos entre manos!!!
Y el rizo del rizo… a los británicos les preguntaron: si tuvieras que elegir entre el móvil, el sexo, o el chocolate y el alcohol…con cuál de ellos te sería más difícil vivir sin él. Los adolescentes ingleses lo tienen claro: el móvil.
Es sábado noche y, de nuevo, las dudas me asaltan… Si me dieran a elegir, por supuesto que sabría lo que me pide el cuerpo. Primero la llamada de la naturaleza, la de dos cuerpos juntos en el calor de la noche; la segunda, el móvil. De momento, cómo decirlo… la noche se presenta fría respecto a lo primero y me temo que esta noche habré de confiarla al alcohol y conformarme con comerme a mordiscos una buena tableta de chocolate. Buen finde a tod@s!!!
En la vida nos guiamos por marcas bien sencillas, si el semáforo está en verde pues eso quiere decir que adelante. Si ponen un cartel de disponible en-lo-que-sea-que-es quiere decir se puede ocupar. Si a un par de besos le siguen un manoseo en el trasero… bueno ya me entendéis.

Y así me pasa a mí que mis marcas características se han activado y ellas mandan sobre mí, cómo decirlo finamente pues que se me ponen los pezones duros. Lo sé, es una reacción muy natural, a otros se les pone duro otras cosas… Lo que quiero decir es que estoy con uno de esos días, será mi lado femenino, qué se yo. Si de verdad queréis comprobar qué es lo que echo en falta pues sólo necesito vuestra presencia física y un sencillo roce.
Asín que si este finde andáis por Madrid pues aquí hay un menda que viene dispuesto a comerse el sábado noche y lo que le entre por banda. Por lo que por una vez agradecería comentarios picantosos que pueda saborear en mi boca. Ya sabéis es esto de la crisis que llaman que nos afecta a todos. bss
Decir que hoy estoy malito y medio delirante, ¿no me véis mala cara (y mal cuerpo) en la foto?.
He caído en la cuenta de que me ha dado por relatar mis sábados noche últimamente en el blog, será porque estoy batiendo records a la hora de llegar a casa. Esta vez tocó fiesta en un piso (house party) pero pasa que el finde hubo algo diferente en mi despertar resacoso del día siguiente, y es que tenía un calentón como no hacía años y no me lo podía quitar del cuerpo… Tuve que templar la situación por métodos físicos pero todavía no me quedé satisfecho del todo.

Es curioso, porque el lunes me encontré con quien me acompañó y comentaba su sospecha porque hubiera algo en la bebida pues padeció síndromes similares, con el pequeño detalle de que él en pareja los había soportado seguro que de otra manera, mucho mejor (me atrevería a decir).
Hoy martes, me encuentro con dolor de cabeza e indigestión, la comida no me ha sentado bien. Y a pesar de mi rechazo total a la química de farmacia he tomado una aspirina!!!, todo un mérito para mí, creedme. Mientras paso el regusto del ácido acetilsalicílico apunto a un amigo vía messenger en lo que nos hemos convertido pues el concepto de diversión requiere para muchos ya una química exprés… el tomar la pastillita que disfraza la fatiga y además genera desinhibición sexual.
Lo pensaba para mí y para esta noche, ójala hubiera un remedio llamémoslo interruptor o interruptus, no sé, que con darle al off me dejara dormir y soñar esta noche, producir placeres naturales como mi ligero hilo de baba al despertar… Por contra, a mis ojos no creo en remedios mágicos (químicos que dicen ahora), sólo quiero esta noche alguien que me arrope y me haga soñar despierto… ¿es tanto pedir?
PD.Creo que lo que me estoy calentando es la cabeza, me marcho a dormir… bss y ladridos.
Hay una regla que se ha roto con el año, justamente este finde. Es la que muchos de vosotros conocéis como la regla de los quince días, vamos que tengo sexo cada dos semanas. Con la tontería he conseguido engatusar a más de uno para que mi regla siguiera adelante pero tras muchos meses sencillamente se ha roto…
Después de hacer añicos la porcelana del chino hace unos días, hoy he debido levantarme con el pie izquierdo o de manos. Ha sido desayunar y me he cargado el azucarero, la noche previa ya había hecho lo mismo con un par de copas a cuenta del sábado noche. Mismamente el móvil recién estrenado de un amigo, fue cogerlo por primera vez, pues oye mis manos prefirieron dejarlo caer al suelo. Y me ha dado por pensar que últimamente cosa que toco cosa que se rompe…
Me han llenado de piropos referidos a mi físico pero no logro recordar ni uno sobre mis manos… En las típicas encuestas, las manos (¿con el culo?) es lo primero que se mira en un hombre pero lo mío creo que es algo más personal. Así, mi memoria se emociona con sólo ver pasar las manos por la piel desnuda de alguien y comprobar lo rápidamente que se acomodan. Mis manos encuentran cosquillas, buscan la pasión y el roce hasta convertirse (piel ajena y manos propias) en un solo, seguir un mismo ritmo, provocar el masaje y la sensualidad…
La repetición de pieles desnudas ha hecho que mis manos aprendan. Ahora son muy listas, rechazan la tecnología (por los móviles) y la tiran con brutalidad al suelo, de la misma manera que lo hacen con el cristal (vasos, azucareros,…). Saben lo que buscan desde hace años y se me hace imposible engañarlas: piel, calor, contacto, deseo…